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Evidencias en ORL

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¿Cómo se practica la Medicina basada en la evidencia? PDF Imprimir Correo electrónico


La practica incluye 4 pasos

1. Convertir la necesidad de información en una pregunta con respuesta. Aunque pueden surgir varias interrogantes dentro de un “caso clínico” se debe elegir la pregunta mas relevante, una vez elegida se debe formular, es decir  hay que reducirla a términos claros y precisos. Debe estar compuesta de cuatro elementos: paciente o problema de interés,  intervención que se va a considerar, intervención con la que comparar  y resultado clínico que se valora. La pregunta clínica nos permitir? diseñar una estrategia de búsqueda eficiente, por tanto de la corrección con la que hagamos la pregunta, dependerá la eficiencia con la que hallemos la respuesta.

2. Buscar las mejores evidencias para contestar a esa pregunta. Te proponemos una estrategia de búsqueda en nuestra Web. No deberíamos de tardar más de 15 minutos, a veces ¡no llega al minuto!. Se pueden utilizar metabuscadores y bases de datos principalmente de revisiones sistemáticas, informes de agencias de evaluación tecnológicas  y publicaciones secundarias. Para una búsqueda rápida lo más eficiente es realizarlo en los resúmenes basados en la evidencia producidos por otros.

Las revisiones sistemáticas consisten en  un examen sistematizado de TODOS los estudios existentes, publicados y no publicados para seleccionar aquellos que reúnen todos los requisitos de calidad. Se realiza una metodología formal y explícita. Una vez seleccionados, los artículos son sometidos a un proceso de análisis y síntesis empleando técnicas de meta-análisis. Los resultados de la revisión se presentan en un formato similar al de los artículos científicos tradicionales.

Las publicaciones secundarias son aquellas que se dedican a revisar las revistas tradicionales, buscar lo más relevante para la clínica, revisarlo sistemáticamente y comentarlo. Generalmente están vinculadas a Centros de MBE o a Organizaciones Sanitarias reconocidas. Estas revistas tienen un grupo de expertos que evalúan los artículos publicados y seleccionan los que tengan relevancia científica y sentido clínico. Aquellos artículos que reúnen los requisitos de calidad, son resumidos en forma estructurada para su publicación. A este resumen, se agrega un comentario de un clínico experto seleccionado por los editores. Es decir, que nos ofrecen la mejor evidencia (el artículo) y la experiencia clínica (comentario). El ACP Journal ClubEvidence-Based Medicine, son ejemplos de publicaciones secundarias.  Otros son Bandolier, con su versión en castellano Bandolera , Effective Health Care Bulletin y    Effective Clinical Practice .

Entre los metabuscadores de evidencia destacan  el TRIP (Turning Research Into Practice), y  Sumsearch . Entre las bases de datos hay que destacar   Evidence-Based Medicine Reviews  de Ovid, The Cochrane Library , Bases del NHSCRDHSTAT (Health Services/Technology Assessment Text)

 

3. Evaluar de forma crítica la validez de esa evidencia, impacto y aplicabilidad.  Un estudio es v?lido si el modo en que ha sido diseñado y realizado hace que los resultados no están sesgados, es decir, nos da una 'verdadera' estimación de la eficacia clínica.  Es de gran utilidad el Critical Appraisal Skills Programme Español. (PROGRAMA DE LECTURA CRITICA  CASPe).  Puedes acceder a diversos documentos para valorar los artículos según sean ensayos clínicos, revisión, diagnóstico o evaluación económica. Este material ha sido desarrollado por el equipo de CASP en Oxford, adaptado y traducido por el equipo CASP español.   Puedes encontrarlo en http://www.redcaspe.org

4. Integrar la valoración crítica con nuestra especialización clínica  y con los datos biológicos de nuestro paciente, sus valores y sus circunstancias exclusivas. La aplicabilidad de un artículo depende de la posibilidad que tengamos de utilizar su resultados en beneficio de un paciente en particular, es decir  la posibilidad de extrapolar los resultados del artículo a un determinado paciente y en predecir el impacto que tendría si se le aplicaran, todo ello dentro del marco de las preferencias y deseos del paciente. La evidencia científica  nunca puede sustituir a la maestría clínica, porque es esta la que puede decidir si la información, aún cuando sea de extraordinario interés científico, se puede aplicar a un paciente en concreto.

Habría que añadir un paso más:

5. Evaluar nuestra efectividad y eficacia para ejecutar los pasos anteriores y buscar maneras de mejorar ambas  la próxima vez.

Autores: A. Martín, M de Mier, E Martínez, E Avalos,
 
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